Discurso de Orden de Isidoro Hugo Duarte en la entrega de los Premios Municipales de Comunicación del Concejo Municipal del Municipio Bolivariano Libertador

En Caracas, 21 de Junio de 2010

Estimados Compatriotas, Señor Concejal Simón Pereira, Presidente de la Comisión de Educación y Cultura del Municipio Bolivariano Libertador. Sra. Yoaní Sánchez, Coordinadora de Medios de esta Comisión. Permanente

Muchas gracias por la invitación que tan generosamente Uds. me hicieron, y a todos por la presencia de  Uds., que tanto me honra. Los que nos convoca es la entrega de los galardones a los comunicadores alternativos, el Premio  Municipal de Medios de Comunicación Alternativos y Comunitarios “Fabricio Ojeda” 2010.

Y porqué Fabricio Ojeda. Quién fue Fabricio Ojeda.

Fabricio Ojeda 1929-1966

Periodista y guerrillero venezolano nacido en Boconó el día 6 de febrero de 1929 y asesinado en Caracas, en los calabozos del Servicio de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (SIFA) el 21 de junio de 1966.

Fue uno de los grandes héroes de la lucha contra la dictadura de Pérez Jiménez, siendo Presidente de la Junta Patriótica en 1958, que sustituyó la dictadura. En las elecciones que siguieron fue elegido diputado, curul que renunció en 1962, ante la frustración por la traición de la derecha a los propósitos de la lucha contra Pérez Jiménez. Esta es una pequeña ficha de este grande hombre.

Hace 35 años llegué a este país, para protegerme de la brutal dictadura instaurada en Uruguay, dictadura que fue parte de un rosario de dictaduras impuestas por el imperialismo y sus aliados , las oligarquías criollas. Este pueblo venezolano me acogió , como lo ha hecho con cientos de miles de refugiados , como sólo los venezolanos saben hacerlo. (Recuerdo el primer día que llegué a Caracas, perdido y desolado en una  parada de autobús, consulté a una señora como hacía para llegar a determinado lugar. Me explicó que subiera al autobús que ella iba a subir, y ya arriba, cuando fui a pagar el boleto, el encargado me contestó, ya esta pagado, aquella señora lo hizo. Esa señora , que nunca olvidaré, fue y es el símbolo de la generosidad y solidaridad de este pueblo.)

 Durante años viví en la rutina de la sobrevivencia en una sociedad donde la organización económica y social inducía únicamente a desarrollar los esfuerzos y las aptitudes solamente para el desarrollo personal. Esa era la sociedad neoliberal, donde las motivaciones de vida son únicamente para el interés individualista y el lucro, inclusive por cualquier forma. Pero este pueblo, cargado de tanta historia heroica y abnegada, no se quedaba solo en la generosidad y solidaridad, sino que también podía revindicar  su historia magnífica, la que había engendrado a  figuras monumentales de la historia de la humanidad, los Simón Bolívar,  Antonio José de Sucre, Francisco de Miranda, Rafael Urdaneta, Simón Rodríguez, nuestro Robinson , José Chirinos, Gual, España, y tantos otros que conforman una impresionante pléyade, que pocas naciones , si las tienen, pueden mostrar. Pero todos ellos, con ser magníficos, no hubieran podido serlo sino no hubiera un pueblo, que en un momento histórico los hubiera parido, convirtiéndolos en sus dirigentes para la hechura que la circunstancia exigiera.

Y la estatura que había alcanzado este pueblo en su combate por la independencia de la colonia española a principios del siglo XIX,  estatura enorme que le permitió liberar a otras cinco naciones, resurge nuevamente a fines del Siglo XX y en este siglo XXI.

Los miles de venezolanos que durante años, después de la traición de 1958,  habían luchado con inmenso coraje, que entregaron su vida, su libertad, su familia, por una patria verdaderamente democrática, para recuperar la dignidad de un pueblo que no merecía vivir atropellado en sus derechos fundamentales, empezando por el de Patria y soberanía vendida por los mercaderes del Pacto de Punto Fijo,. Comenzaba a quedar en evidencia que los pequeños, pero poderosos sectores de la economía , a cuyo servicio se habían puesto los políticos de la socialdemocracia y socialcristianismo, tenían como único propósito que la riqueza que todos producían privilegiara en forma totalmente desproporcionada a los sectores dominantes. Para enfrentar a esa grosera rapiña, se levantaron  vastos sectores de estudiantes, obreros, campesinos, profesionales,  que tuvo en el periodismo a Fabricio Ojeda como emblema, emblema de conciencia, de lucidez de coraje, al punto de dedicar su vida y su muerte , y el sufrimiento de su familia, a la causa popular. Y se fue generando en una larga sucesión de luchas políticas, sociales, vecinales, las condiciones para parir otra figura, que ya se ha convertido en fundamental en la historia venezolana y de América, Hugo Chávez. Chávez ,  síntesis acumulada de la valentía, la voluntad, el espíritu de sacrificio, el talento, la abnegación, y el patriotismo que en esta época nuevamente ha generado el pueblo para cumplir con los designios fundamentales de salvar a la nación y convocar a la unión de nuestro continente. Y nuevamente nosotros, los que nacimos bajo otros cielos y amamos el de Venezuela, renacimos  para incorporarnos a esta cruzada popular.. Y aquí queremos hacer un comentario, que nace de la reflexión y de la experiencia.. No hay nada más parecido a un comunicador fiel al pueblo de su país, que otro comunicador de igual conducta de otro país, y esto vale también para los obreros, los campesinos, los estudiantes, y también para los oligarcas y los dueños de los medios, todos son iguales en cualquier país, representan una posición , una idea, un interés. Tenemos que tener bien claro esto, un  comunicador venezolano no tiene nada que lo identifique con un dueño de medio, por más que éste haya nacido en Venezuela. Porque estos se han constituidos en núcleos de poder trasnacionales, transformándose en un  poder en sí, subrogando poderes que son realmente de la sociedad, poderes que ellos han puesto a residir fuera de la voluntad del ciudadano. Estas son las grande roscas de la comunicación, concentradas en muy pocas manos. Y estas poderosas roscas, que actúan con planes y objetivos comunes, hace años que han concentrado sus baterías contra el pueblo venezolano y su líder, el presidente Chávez.  Y puesto que Chávez lo hemos engendrado nosotros, que le hemos asignado esa enorme responsabilidad de ser pueblo gobernando, también tenemos la  responsabilidad de no dejarlo solo , y la mejor manera de hacerlo es vivir para esta revolución y no vivir de la revolución, dar antes que pedir, y participar activamente en esta nueva era bolivariana, cumpliendo la militancia que nos corresponda para su defensa, asumir que somos agentes bolivarianos para proteger la revolución ante cualquier acto contrarevolucionario, proteger y apoyar la impresionante obra social, económica, y especialmente de la dignidad y autoestima que gobierno y pueblo han venido y seguirán construyendo. Así que no olvidemos que la mejor forma de defender nuestro presente y futuro de los ataques  de la jauría oligárquica y construir la nueva patria, es, empezando por nosotros mismos, elevándonos de las mezquindades heredadas de la época neoliberal. Tenemos que ser los mejores, en nuestra familia, en nuestros trabajos, en nuestros estudios, en nuestro vecindario y comunidades. Aquí los comunicadores bolivarianos juegan un papel muy importante: debemos ser  firmes pilares en la orgullosa práctica del periodismo popular y ético, y elevándonos más, ser constantes militantes de nuestro proceso bolivariano, constituyéndonos en ejemplos y modelos en la sociedad ,para alcanzar la categoría de revolucionarios., la más elevada  categoría del ser humano, que exige conciencia, compromiso, honestidad, desprendimiento..

Hoy me siento privilegiado por esta condecoración  la Orden que tan generosamente me ha concedido el Concejo Municipal Libertador, y de igual manera que me hayan concedido el honor, inmenso honor, de dirigirme a uds.,querido pueblo venezolano,  como Orador de Orden en este acto que homenajea a uno de nuestros grandes, a Fabricio Ojeda, héroe y símbolo del periodista comprometido con su pueblo y su patria., Guariarepano

Para recordar la grandeza de Fabricio Ojeda,  su total entrega a la causa del pueblo, su lúcida extactointerpretación de la justicia , su claridad del papel de las clases sociales, permítanme  leer , un extracto de la carta de renuncia a su curul de diputado:

Leo:

Caracas, 30 de junio de 1962.

“Distinguidos colegas:
En el primer aniversario de la suspensión de las garantías Constitucionales, un grupo de estudiantes de la Universidad Central y yo, hicimos una promesa de extraordinaria significación,  juramos: que el sacrificio de nuestros mártires no sería en vano. Es por ello, colegas Diputados, que vengo ante ustedes a expresar la decisión de dejar el Parlamento este recinto que pisé por voluntad del glorioso pueblo caraqueño, hoy oprimido y humillado, para subir a las montañas, continuar la lucha revolucionaria para la liberación de Venezuela, para el bienestar futuro del pueblo, para la redención de los humildes.
Estoy consciente de lo que esta decisión implica, de los riesgos, peligros y sacrificios que ella conlleva; pero no otro puede ser el camino de un revolucionario verdadero. Venezuela –lo sabemos y los sentimos todos–, necesita un cambio a fondo para recobrar su perfil de nación soberana, recuperar los medios de riqueza hoy en manos del capital extranjero y convertirlos en instrumento de progreso colectivo, en fin, necesita un cambio profundo para que los derechos democráticos del pueblo no sean letra muerta en el texto de las leyes; para que la libertad exista y la justicia impere; para que el derecho a la educación, al trabajo, a la salud y al bienestar sean verdaderos derechos para las mayorías populares y no privilegios de escasas minorías. De otra manera, tanto los instrumentos de poder, como los medios de riqueza, continuarán en manos de los monopolios internacionales y de las castas oligárquicas del país,  Este país, donde se produce tres millones de barriles de petróleo diariamente y mas de veinte millones de toneladas de hierro cada año, donde las empresas extranjeras que lo explotan acusan utilidades que sobrepasan los mil quinientos millones de bolívares anuales, vive un drama terrible con centenares de miles de obreros sin trabajo, con centenares de miles de campesinos sin tierra, con centenares de miles de niños abandonados y sin escuelas, con centenares de miles de analfabetos, con legiones de indigentes que escarban en los desperdicios en busca de alimentos y centenares de miles de hombres y mujeres sin techo que se arrastran hacinados en ranchos insalubres, sin la menor protección social, sanitaria o económica. Frente a su soberbia, no cabe otra actitud para aceptar al reto y disponerse a combatirlo con sus mismos métodos, para que los venezolanos puedan, libres del Gobierno de Betancourt, libres de sus odios e intrigas, de su corrupción e incapacidad, de su politiquería y pequeñez moral, de su sectarismo y maldad, darnos un gobierno verdaderamente nacional, respetuoso de la ley democrática, fiel servidor del pueblo y leal a la independencia y soberanía nacionales.
. No hacemos las armas contra el Ejército, la hacemos contra quienes sirven a los monopolios extranjeros causantes de nuestra pobreza; hacemos la guerra, contra los asesinos de estudiantes, de obreros, de campesinos; hacemos la guerra contra los que roban y comercian a nombre de una democracia falsa; hacemos la guerra contra los que siembran el hambre, la angustia y el dolor en la familia venezolana; hacemos la guerra contra una vida de corrupción, de odios y de intrigas; en fin, hacemos la guerra para que la aurora de la libertad y la justicia resplandezca en el horizonte de la Patria. […]
 Si muero no importa, otros vendrán detrás que recogerán nuestro fusil y nuestra bandera para continuar con dignidad lo que es ideal y saber de nuestro pueblo. ¡Abajo las cadenas! ¡Muera la opresión! ¡Por la Patria y por el Pueblo! ¡Viva la Revolución!»

FABRICIO OJEDA. (FIN DE LA CITA)

Fabricio Ojeda, nosotros te decimos que tu sacrificio no ha sido en vano, que tu siembra está dando tus frutos de pueblo bolivariano, no solo en Venezuela sino en toda América.

 Parafraseando a Fidel, podemos decir: que si queremos ser comunicadores de profunda convicción y ética, seamos como Fabricio Ojeda, si queremos tener el justo compromiso con el pueblo y la patria, seamos como Fabricio, si queremos tener  espíritu de entrega, seamos como Fabricio, en fin, si queremos , en nuestro desarrollo, alcanzar a ser un revolucionario,  la máxima categoría del ser humano, SEAMOS COMO FABRICIO OJEDA.

VIVA EL PUEBLO VENEZOLANO, VIVAN LOS PUEBLOS UNIDOS DE AMERICA.

(Discurso leído en el acto de entrega del Premio Municipal de Medio de Comunicación Alternativos y Comunitarios  Fabricio Ojeda 2010, a realizarse el lunes 21 de junio 2010  a las 11 a.m., en el Salón de Sesiones del Concejo del Municipio Bolivariano Libertador. Orador de Orden designado: Isidoro H. Duarte, condecorado en esa oportunidad con la Orden en Su Primera Clase, por “méritos ciudadanos y por el respeto demostrado a Venezuela”) Guariarepano

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Un comentario en “Discurso de Orden de Isidoro Hugo Duarte en la entrega de los Premios Municipales de Comunicación del Concejo Municipal del Municipio Bolivariano Libertador

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